El “Efecto Halo”, la gente guapa y el amor ideal.

Muchos somos los que decimos que el físico no importa, pero pocos nos paramos a pensar si verdaderamente el físico está influyendo en nuestros decisiones, aún sin quererlo, ni buscarlo. Decimos: “no, no, si a mi el físico me da igual, yo me fijo en la personalidad. Lo importante es el interior”, etc, etc., intentando engalanar nuestro discurso con tal de convencernos a nosotros mismos.

Nos convencemos de que nuestros ideales y aspiraciones son mejores de los que en realidad son por la sencilla razón de justificar que nuestros actos están acorde con nuestros principios. Porque nos incomoda la incoherencia, nuestra incoherencia. Fantaseamos con un amor ideal creado por nuestra propia cultura, el cual vamos interiorizando desde nuestra más tierna infancia, a través de películas, series, libros, música, etc.

A nivel subconsciente interiorizamos el concepto de “amor ideal” y lo intentamos repetir. Es decir, somos conscientes de todas esas imágenes, películas, música, etc.: las vemos, las escuchamos, pero pocos se dan cuenta de que están influyendo en nuestras decisiones en cuanto a preferencia de pareja.

El fenómeno psicológico conocido como “efecto halo” se refiere al hecho de atribuir características positivas de personalidad a una persona atractiva físicamente. Fijémonos, por ejemplo, en los modelos de anuncios en general. ¿Por qué <<utilizan>> a gente “guapa”? Cuando estamos empeñados en alguien y creemos que es la/el chic@ perfect@ pero no sabemos exactamente por qué razón nos gusta, estaremos experimentando dicho fenómeno. Date tiempo en conocer a esa persona y te darás cuenta de que hay cosas de su personalidad que no te gustan, tal como pasa con los amigos. Y es que los amigos que duran son los que se soportan, digamos. Por eso se dice que de una buena amistad nace una buena pareja.

Una relación de pareja es aquella en donde se de comprensión, confianza, conocimiento mutuo, respeto y tolerancia. En donde no exista dependencia sino libertad. En donde el apoyo y la motivación mutua se encuentre en los momentos difíciles para uno o para otro. En donde el afecto y la unión se de como preámbulo a la familia que formarán.

Por todo ello, haz siempre autocrítica de las primeras impresiones que te haces de la “gente guapa” cuando se trate de buscar tu pareja ideal…

 

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Descubrimos, Aprendemos, Avanzamos

Tu yo del pasado ha pasado, valga la redundancia. Si crees que ha sido la mejor versión de ti y tratas de recuperarla porque la has perdido, entonces tienes un problema. Si estas pasando por un mal momento y siempre piensas en los viejos tiempos como los mejores años de tu vida es que necesitas parar a reflexionar sobre tu situación actual.

Simplemente, piensa cómo tu yo de antes logró ser esa persona. ¿Ha pasado por una etapa mala antes de convertirse en ese yo tan feliz? Probablemente sea así. ¿Ha sufrido para llegar a ser cómo es?, pregúntate. La respuesta probablemente sea que sí. Pues bien, si ahora estas pasándolo mal, piensa que es una mala etapa que hay que pasar para crecer como persona. Si superas esta etapa lograrás crecer un poco más.

A diferencia de los demás seres vivos, el aprendizaje es fundamental en nuestro desarrollo psicológico, pues va a permitirnos adaptarnos y superar de la mejor forma las situaciones que se nos presenten por tan complejas que sean.

No pongas expectativas en ti que estén condicionadas en tu yo del pasado porque te estarás exigiendo una cosa imposible de conseguir por el simple hecho de que el pasado nunca será como el presente, ni como el futuro. Siempre dependerá de la circunstancia en la que te encuentres y del empeño con que te dediques a trabajar por tus metas y la paciencia con la que superes los momentos difíciles.

 

¿Explicaciones absurdas?

¿Cosa del destino?

No, no es así. El destino es algo mucho más complejo de lo que creemos. No puede ser explicado por el ser humano. No puede ser concebido. Es un concepto que dada la incapacidad por ser explicado no puede ser concebido. Es un dilema filosófico 🙂

Tendemos a explicar algo en base al destino para evitar la incertidumbre que nos genera el desconocimiento. Porque el ser humano es bastante inconforme con la sensación de incomodidad por lo que explica las cosas inclusive si la explicación es absurda para el raciocinio humano. Explicar las cosas en base al destino, a la suerte, a la naturaleza, etc. son algunos ejemplos que utilizamos para explicar algo que no entendemos.

Decir que dos personas se han vuelto a encontrar después de haberse separado por distintas razones porque es cosa del destino, es bastante atrevido, es hablar en demasía. Una explicación razonable podría ser que debido al hecho de que tus gustos son similares a los de la otra persona, y dado que tus gustos te llevarían a determinados sitios, eventos, viajes, lugares, etc., se podrían volver a encontrar fácilmente (sumándole a esto el hecho de que hablan el mismo idioma y viven en el mismo país). Es cuestión de probabilidades estadísticas. Es un razonamiento simple que podría prever dicho suceso. Pero como el ser humano busca ahorrar energía a toda costa y pensar requiere esfuerzo, pues nos explicamos las cosas como más rápido nos vengan…

 

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