Seres especiales | Parte I

         2018-01-15_11-39-18

          Dicen que escribir es arte, que las palabras, y las letras que las componen, son los medios y que el folio es el lienzo. Dicen que aquellos escritores escribían para ellos, hablaban de ellos y consigo mismos, de sus historias no contadas, no conocidas. Dicen de ellos que bastaba con observar en su mente las palabras que conocían y que como si de una imagen fugaz se tratara fueran capaces de capturarlas e inmediatamente plasmarlas. Hablaban maravilla de ellos porque era gente sincera, inteligente y creativa: gente sabia. Solían ser personas con historias peculiares y con ganas de enseñar al mundo lo que sabían, personas abocadas en su trabajo, silenciosas pero que sin embargo se las conoció por las huellas que dejaron. No pasaron por alto sus nombres cuando se les nombraba. Pero no por ellos mismos sino por lo que dejaron. Por sus huellas pasadas.

          Se dice que pasaron por momentos difíciles, muy difíciles. Algunos de esos seres especiales se refugiaban en las drogas, a otros se les llamó enfermos mentales, pero nadie estimo el espíritu creativo del que emanaban sus obras. Los llamaron locos y por eso muchos de ellos vivieron con ansiedades y depresiones, lo que los condujo a la adicción.

Se pasaban noches enteras en vigilia escribiendo para calmar sus preocupaciones. Aquellas con las que cada mañana despertaban. Eran personas extrovertidas a los ojos de la gente, pero tenían un mundo interior rico, eran personas reservadas, para ellas y ellas mismas. Parecían egoístas a momentos, pero simplemente necesitan tiempo a solas. No contestaban al teléfono en muchas ocasiones y por eso perdieron muchos amigos.

Y es que la capacidad creativa que emanaba de ellos denotaba una cierta inestabilidad emocional. Se expresaban de una manera brillante. El lienzo era todo aquello que encontraban, incluso sus propios cuerpos. Es verdad que empezaban muchas cosas para satisfacer sus ansias, pero casi nunca las acababan. Cuando terminaban algo los resultados eran auténticas obras de arte que dejarían huella para la posteridad. Ahí quedaron muchos.

Tenían momentos amargo en los que se sentían perdidos y ofuscados y escribían: “Mi corazón quiere salir del pecho y yo quiero escupirlo para tener la oportunidad de limpiarlo y así devolverlo con un toque maestro de esperanza. Escribo en un momento amargo y arrepentido de mis actos irresponsables. Me refiero a esos actos que una vez que los hagas ya parece normal volver a hacerlos, y que por ello es como si nublaran una vista clara. No he tenido la menor inteligencia de cuán grande es la fatal consecuencia. Mi vista, mi esperanza, mi luz, mis buenos modales, mi paciencia, mi sonrisa, mi fe, mi perseverancia, mi autodisciplina, mi conciencia, mi conocimiento… Todo eso y más se llevaron cuales actos dañinos. Todo eso y más me arrebató mi lado malo”.

Continuará…

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¿Qué necesidad?

¿Qué necesidad hay de sentirse aceptado por la sociedad?, aquella en la que los estándares sociales hacen merma del bienestar. Necesidad que por ello a veces torna en neurótica necesidad. Debemos saber que la verdadera necesidad es la felicidad, y la felicidad no se consigue alcanzando un objetivo, sino que se encuentra en el camino que te conduce a ese objetivo. La felicidad significa enfrentar la vida, tanto en su aspecto positivo como negativo, con optimismo, interés y serenidad, sin agobios ni ansiedades, con paciencia, constancia y perseverancia en nuestros objetivos.

No aferrarse a nada ni a nadie.

No aferrarse a nada ni a nadie. Ese es un aspecto que la experiencia nos enseña. Aferrarse demasiado a las cosas o las personas nos puede jugar un revés. Y es que si no controlamos las expectativas que nos formamos, nuestras emociones nos pueden jugar un revés.

No hay nada malo en fallar, lo malo es abandonar. Fallar significa la oportunidad de intentarlo de nuevo, tarde o temprano.

Puedes planificar todo lo que tu quieras pero en cuanto no salga como te lo esperabas no te enfades contigo mismo. Piensa que nada en la vida es estable, nada dura para siempre. Siempre va a ver algo que entorpezca nuestro camino. Pero eso no significa renunciar a nuestros intereses. Significa adaptarse, ver el futuro con optimismo y no rendirse jamás. Puede que algo no salga como esperabas pero no dejes que la tristeza se convierta en tu verdadero entorpecimiento, porque así no podrás continuar. Fija tus objetivos primordiales, deja lo secundario a un lado y ACTÚA.

El “Efecto Halo”, la gente guapa y el amor ideal.

Muchos somos los que decimos que el físico no importa, pero pocos nos paramos a pensar si verdaderamente el físico está influyendo en nuestros decisiones, aún sin quererlo, ni buscarlo. Decimos: “no, no, si a mi el físico me da igual, yo me fijo en la personalidad. Lo importante es el interior”, etc, etc., intentando engalanar nuestro discurso con tal de convencernos a nosotros mismos.

Nos convencemos de que nuestros ideales y aspiraciones son mejores de los que en realidad son por la sencilla razón de justificar que nuestros actos están acorde con nuestros principios. Porque nos incomoda la incoherencia, nuestra incoherencia. Fantaseamos con un amor ideal creado por nuestra propia cultura, el cual vamos interiorizando desde nuestra más tierna infancia, a través de películas, series, libros, música, etc.

A nivel subconsciente interiorizamos el concepto de “amor ideal” y lo intentamos repetir. Es decir, somos conscientes de todas esas imágenes, películas, música, etc.: las vemos, las escuchamos, pero pocos se dan cuenta de que están influyendo en nuestras decisiones en cuanto a preferencia de pareja.

El fenómeno psicológico conocido como “efecto halo” se refiere al hecho de atribuir características positivas de personalidad a una persona atractiva físicamente. Fijémonos, por ejemplo, en los modelos de anuncios en general. ¿Por qué <<utilizan>> a gente “guapa”? Cuando estamos empeñados en alguien y creemos que es la/el chic@ perfect@ pero no sabemos exactamente por qué razón nos gusta, estaremos experimentando dicho fenómeno. Date tiempo en conocer a esa persona y te darás cuenta de que hay cosas de su personalidad que no te gustan, tal como pasa con los amigos. Y es que los amigos que duran son los que se soportan, digamos. Por eso se dice que de una buena amistad nace una buena pareja.

Una relación de pareja es aquella en donde se de comprensión, confianza, conocimiento mutuo, respeto y tolerancia. En donde no exista dependencia sino libertad. En donde el apoyo y la motivación mutua se encuentre en los momentos difíciles para uno o para otro. En donde el afecto y la unión se de como preámbulo a la familia que formarán.

Por todo ello, haz siempre autocrítica de las primeras impresiones que te haces de la “gente guapa” cuando se trate de buscar tu pareja ideal…

 

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Descubrimos, Aprendemos, Avanzamos

Tu yo del pasado ha pasado, valga la redundancia. Si crees que ha sido la mejor versión de ti y tratas de recuperarla porque la has perdido, entonces tienes un problema. Si estas pasando por un mal momento y siempre piensas en los viejos tiempos como los mejores años de tu vida es que necesitas parar a reflexionar sobre tu situación actual.

Simplemente, piensa cómo tu yo de antes logró ser esa persona. ¿Ha pasado por una etapa mala antes de convertirse en ese yo tan feliz? Probablemente sea así. ¿Ha sufrido para llegar a ser cómo es?, pregúntate. La respuesta probablemente sea que sí. Pues bien, si ahora estas pasándolo mal, piensa que es una mala etapa que hay que pasar para crecer como persona. Si superas esta etapa lograrás crecer un poco más.

A diferencia de los demás seres vivos, el aprendizaje es fundamental en nuestro desarrollo psicológico, pues va a permitirnos adaptarnos y superar de la mejor forma las situaciones que se nos presenten por tan complejas que sean.

No pongas expectativas en ti que estén condicionadas en tu yo del pasado porque te estarás exigiendo una cosa imposible de conseguir por el simple hecho de que el pasado nunca será como el presente, ni como el futuro. Siempre dependerá de la circunstancia en la que te encuentres y del empeño con que te dediques a trabajar por tus metas y la paciencia con la que superes los momentos difíciles.

 

¿Explicaciones absurdas?

¿Cosa del destino?

No, no es así. El destino es algo mucho más complejo de lo que creemos. No puede ser explicado por el ser humano. No puede ser concebido. Es un concepto que dada la incapacidad por ser explicado no puede ser concebido. Es un dilema filosófico 🙂

Tendemos a explicar algo en base al destino para evitar la incertidumbre que nos genera el desconocimiento. Porque el ser humano es bastante inconforme con la sensación de incomodidad por lo que explica las cosas inclusive si la explicación es absurda para el raciocinio humano. Explicar las cosas en base al destino, a la suerte, a la naturaleza, etc. son algunos ejemplos que utilizamos para explicar algo que no entendemos.

Decir que dos personas se han vuelto a encontrar después de haberse separado por distintas razones porque es cosa del destino, es bastante atrevido, es hablar en demasía. Una explicación razonable podría ser que debido al hecho de que tus gustos son similares a los de la otra persona, y dado que tus gustos te llevarían a determinados sitios, eventos, viajes, lugares, etc., se podrían volver a encontrar fácilmente (sumándole a esto el hecho de que hablan el mismo idioma y viven en el mismo país). Es cuestión de probabilidades estadísticas. Es un razonamiento simple que podría prever dicho suceso. Pero como el ser humano busca ahorrar energía a toda costa y pensar requiere esfuerzo, pues nos explicamos las cosas como más rápido nos vengan…

 

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El Triángulo del Amor de Sternberg

Robert Sternberg es un psicólogo norteamericano que propuso una teoría sobre el amor y la relación de pareja. Sus planteamientos al respecto se conocen con el nombre genérico de “Teoría triangular del amor”.

En esta teoría se plantea que para que haya verdadero amor deben existir tres componentes: pasión, intimidad y compromiso. Cada uno de estos conceptos se define de la siguiente manera:

  • La pasión: deseo sexual o romántico de gran intensidad, acompañado por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
  • La intimidad:  conocimiento del otro y confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente. Cercanía y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de revelación mutua.
  • El compromisovoluntad de mantener el vínculo y sentimiento de responsabilidad al respecto. Interés en superar las adversidades y perpetuar el afecto, más allá de las circunstancias temporales.

En la pareja, cada uno de estos tres componentes tiene una evolución temporal diferente. La intimidad se desarrolla gradualmente conforme avanza la relación y puede continuar siempre creciendo. Este crecimiento es rápido durante las primeras etapas y luego se va enlenteciendo. La pasión, que es muy intensa al principio y crece de forma vertiginosa, suele disminuir de la misma forma conforme avanza la relación, estabilizándose en unos niveles moderados. El compromisose incrementa lentamente al principio, más lento que en el caso de la intimidad, y se estabiliza cuando se llega a un equilibrio entre lo que se da y lo que se obtiene en la relación.

En base a esta triada, Sternberg propone que existen siete formas de amor, según la forma en que se pueden combinar los tres componentes del amor. Estas son:

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Imagen extraída de Wikipedia.

Relación de Cariño

Se presenta cuando hay intimidad entre dos personas, pero no pasión, ni compromiso. Esta forma de amor es característica de las relaciones de amistad. Son, por lo general, relaciones muy perdurables aunque no haya un compromiso formal de por medio.


Amor Romántico

Hay intimidad y pasión. Se produce cuando las personas se atraen tanto emocional como físicamente, pero ese sentimiento de unión y compenetración no va acompañado de compromiso. Este tipo de amor, generalmente, desaparece cuando se presentan adversidades o dificultades.

Amor Apasionado o Encaprichamiento

Existe cuando aparece la pasión, pero no la intimidad ni el compromiso. Es característica de los llamados “amores a primera vista” y generalmente, define a las relaciones cortas y triviales. Como el nombre lo indica, la sensación puede tener gran intensidad y persistencia, pero no profundidad.

Amor Fatuo

En estas relaciones hay un gran componente de pasión y un fuerte compromiso, pero no intimidad. Generalmente, la decisión de permanecer juntos nace del deseo sexual o romántico, pero no de la confianza o la compatibilidad. Este tipo de relación es característico de personas con grandes inseguridades y dependencias.

Amor Compañero 

Es una combinación de compromiso e intimidad, pero no pasión, también llamado “amor verdadero” o “amor conyugal”. Es una emoción lejana, menos intensa, combina sentimientos de profundo cariño, compromiso e intimidad. Es una forma de amor típica de los grandes amigos y de las parejas más maduras

Amor Vacío

Es propio de las relaciones en la que ya no existe pasión, ni tampoco intimidad, pero que se mantienen debido al compromiso de ambas partes. Es una forma de vínculo, o una etapa, por la que suelen pasar las parejas que llevan mucho tiempo juntas.

Amor Consumado

Representa el modelo ideal del amor, en donde están presentes todos los componentes: pasión, intimidad y compromiso.

Sterneberg indica que este tipo de amor es poco común, pero que lo más difícil no es encontrarlo, sino mantenerlo. Para lograrlo, es necesario recordar que el afecto se debe expresar constantemente y que debe ser alimentado.

 

¡Ámate a ti mismo!

Es sano perdonarse a una mismo. Reconocer que se ha tomado una mala decisión, que se ha tenido un descuido o que ha ocurrido un infortunio del destino, es sano. Es importante comprender que las cosas pasan porque tenían que pasar. Es así y punto. No hay que darle más vueltas.
Sobrecargarse a uno mismo con expectativas no es bueno. Esta bien marcarse unos objetivos, faltaría más. Lo malo es cuando piensas que vas a tener éxito sí o sí. Esto te trae un pequeño beneficio pero las consecuencias no son mejores. El beneficio es para tu autoestima y motivación, que se ven reforzadas. El inconveniente es cuando sucede algo que no esperabas y pierdes las esperanzas o te enfadas con el destino.
Cuando sucede algo en nuestro camino que no esperábamos, nadie puede ayudarnos más que nosotros mismos. Esto dependerá de la relación que tengamos con nosotros mismos.
Cuando nacimos y vimos la luz por primera vez fuimos seres indefensos, débiles. Si no hubiera sido por nuestros padres (o las personas que nos criaron) no sé que sería hoy de nosotros.
Hoy en día, no necesitamos que nos cuiden, al menos para sobrevivir. Se supone que somos personas independientes con capacidad de salir de los problemas sin ayuda de nadie. La relación con uno mismo, como cuando éramos pequeños, requiere de una atención constante, requiere cuidarnos, protegernos, ponernos límites por nuestro bien, enseñarnos, etc.
Siempre existirán en nosotros tanto debilidades como fortalezas. Por eso, es algo totalmente normal sentir pereza, aburrimiento, etc. Pero nunca pierdas la esperanza porque significará que has roto contigo mismo. Cuidate, mímate, comprendete, date tiempo. En definitiva, ámate.

¡Conócete a ti mismo!

Hoy puedes conocerte un poco más. Mientras más te acercas a las personas y entornos que han marcado gran parte de tu vida más respuestas obtendrás a las preguntas que te rondan en la cabeza. Todo ser humano tiene una historia no contada que se le escapa de la cuenta o que no quiere ser contada.

Tu familia, que te ha visto crecer, es un buen medidor de dichas historias no contadas. Da igual como se hayan portado contigo. El provecho que puedes sacar de ellos es igualmente beneficioso para tu crecimiento personal. Tal como dijo Carl Gustav Jung: “conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con la oscuridad de las demás personas”. Esto significa que aunque tu familia se haya portado mal contigo forman parte de lo que eres ahora. Entonces, conocerte implica entrar en contacto las personas significativas, implica revivir algunas situaciones pasadas, implica, quizás, sentirse incómodx, rechazadx, insegux, y toda una oleada de sentimientos negativos no resueltos. Y es que conocerte significa conocer tus propias emociones (cuáles, cómo, cuándo y donde).

Nos anclamos en el pasado porque nos marcó bastante. Aunque hayan pasado muchos años las emociones vuelven a renacer como si se tratará de ayer. Aunque uno trate se evitar esos sentimientos, mientras no se resuelvan, van a seguir estando allí. Seguirás estando incomodo en esas situaciones incluso en otras parecidas y con personas distintas.

Una herida (como la mía hoy al atacarme una gata. Culpa mía…) hay que protegerla para que no empeore. Una herida emocional actúa igual. La protegemos de intrusismos para que no se toque y resulte infectada y por ello empeore. La idea es que necesitamos proteger algo que es débil a los ojos de los demás. Y con algo me refiero a un sentimiento, un pensamiento… Utilizamos dicha protección cuando no queremos que alguien nos <<descubra>>.

Puede que en el fondo te sientas enfadado con las personas que te han hecho daño. Pero a veces es mejor resolver el problema partiendo de uno mismo y no esperando a que los demás hagan algo.

Algo de verdad tiene el dicho de que se perdona, pero no se olvida, pues perdonas  porque es incomodo vivir con el sentimiento de odio. Y no olvidas porque las heridas emocionales, aunque sanan, dejan huella de por vida. Pero esto no es negativo. Tienes que verlo como una etapa de tu desarrollo como persona, la cual hay que tratar de comprender e integrar con lo que eres ahora.

Hoy es tiempo de pensar en ti. De dedicarte tiempo a reflexionar sobre tu propia vida. A todos nos pueden pasar cosas que causan un giro inesperado en nuestras vidas y que merecen tiempo para asimilarlas.

Nos adaptamos y cambiamos. Pero nos adaptamos cuando cambiamos y cambiamos cuando nos adaptamos. La historia no contada ya se conoce y la oscuridad se ha tornado en luz…

Busquemos en nosotros mismos!

Existen muchas formas de comunicar algo, tantas como se prefiera. El arte está en ser original, ser uno mismo y cuando se rompe este principio ya no se puede llamar arte, sino un engaño.
Como decía, los medios por los que nos podemos expresar son diversos (el habla, la danza, la música, la pintura, etc.) y todos ellos tienen en común que siguen unas reglas determinadas. A partir de este principio, se puede crear y combinar como se prefiera. Además, el lenguaje tiene como finalidad expresar algo tan abstracto como el pensamiento y las emociones de una manera palpable a los sentidos. Por lo tanto, al escuchar a la otra persona, automáticamente, estamos interpretando el mundo interior de la persona, sus intenciones. Sin embargo, esto no nos viene dado de nacimiento. Aprendemos a interpretar de una determinada manera a la otra persona según sean las claves que hemos ido aprendiendo desde pequeños.
Por lo tanto, dado que dichos medios sirven para expresar emociones y sentimientos, la persona que presume de aquello que sabe, no estará expresando nada, más que esos medios. Porque la persona que presume necesita continuamente que las demás personas le validen, por su bienestar.
Moraleja: Esforcémonos por hacer lo que nos llena por su valor intrínseco y no por complacer a los demás. ¡Busquemos en nosotros la motivación y no afuera!